Je suis partout

El texto aquí publicado está compuesto de cuatros artículos aparecidos en dos números especiales del periódico Je Suis Partout. Estos números están fechados entre el 15 de abril de 1938 y el 17 de febrero de 1939.

Lucien Rebatet había sido el redactor principal.

Entre estas dos fechas, la crisis de septiembre de 1938 estuvo
bien cerca de precipitar a Europa en guerra: la oprimida minoría
alemana de los Sudetes, en Checoslovaquia, reclamaba su
incorporación al Reich, según el Derecho de los Pueblos a
disponer de sí mismos. Los incidentes se multiplicaban. El 3 de
agosto de 1938, los 3.500.000 de Alemanes Sudetes estaban al
borde de la insurrección e Hitler anunció su intención de
intervenir militarmente. La intransigencia del presidente checo,
Benes, había hecho fracasar la misión de conciliación del Primer
Ministro inglés, M. Chamberlain. El Congreso Mundial Judío
hizo llegar a éste, el 18 de septiembre, una resolución que
concluía así:  “El ejecutivo del Congreso Mundial Judío le ruega, en
consecuencia, no aceptar ningún arreglo que no salvaguardase
absolutamente los derechos de los judíos”.

Chamberlain debía confesar más tarde: “Los Judíos han
ejercido sobre mí una fuerte presión para disuadirme de no
concluir un arreglo con el Führer ”. Impelido por el ministro
francés Mandel, Benes decretó la movilización general en
Checoslovaquia el 23 de septiembre de 1938.
Francia movilizó igualmente. Europa estaba en armas.

Para evitar la guerra, Mussolini propuso una conferencia
internacional. Los Acuerdos de Munich, en los días 29 y 30 de
septiembre de 1938, descebaron la guerra y restablecieron la
justicia en la Europa central devolviendo a Alemania los
territorios poblados con poblaciones germánicas. La paz había
sido salvada, pero solamente por un tiempo. Un poderoso Lobby
trabajaba tanto en Europa como en los Estados Unidos disponer
las naciones contra la Alemania Nacional-Socialista. Por la
prensa, por las películas, por una propaganda belicista
desenfrenada, una pequeña minoría iría a precipitar a Europa en
una guerra fratricida.

Pierre-Antoine Cousteau, en un artículo luminoso, nos recuerda
aquí que los principales responsables de la Segunda Guerra
Mundial no son esos que la propaganda de los vencedores nos
señalan con el dedo desde hace años.

Liga Je suis partout

Wednesday, May 9th, 2012 ESPAÑOL, Infamiscus, Locus